A quiénes va dirigido y qué les aporta el ApTO

El ApTO, Aptitud Técnica en Obra, va dirigido a empresas del ámbito de la construcción que desean aumentar su competitividad en base a generar mayor confianza a sus clientes y mayor eficiencia productiva.

En particular el ApTO es apropiado para las instaladoras o ejecutoras directas de obra que deseen asegurarse la correcta ejecución de la obra de su especialidad o la aplicación de un determinado producto.

El ApTO resulta también apropiado para la calificación de las empresas instaladoras o colocadoras de un fabricante o distribuidor de un producto, cuya instalación o montaje requiera una determinada metodología y profesionalidad.

En definitiva la Declaración ApTO tiene como destinatario aquellas empresas del ámbito de la construcción que:
  • Realizan una actividad la correcta ejecución de la cual requiere el cumplimiento de unas determinadas especificaciones técnicas.
  • Disponen de la organización, la metodología y los recursos adecuados para satisfacer los requisitos especificados, incluidos los requisitos legales y reglamentarios que les sean de aplicación.
  • Desean generar la confianza del cliente en base a asumir el cumplimiento del compromiso y la garantía pactados, y atender las reclamaciones justas.
  • Desean mejorar la eficacia y la eficiencia de su organización, para asegurar la competencia en su actuación y la competitividad en su sector.
Efectivamente el ApTO les ha de aportar, entre otras cosas, una doble ventaja competitiva:
  • Ajustar el funcionamiento de la empresa para conseguir la correcta ejecución de su actividad con el óptimo aprovechamiento de los recursos y, por consiguiente, a un coste más competitivo.
  • Marcar la diferencia respecto de sus competidores con un distintivo de calidad de alcance estatal, la publicación y difusión de que la empresa ha obtenido la Declaración ApTO, y su inscripción y presencia activa y continuada en la web del ITeC.